jueves, 26 de junio de 2014

APLICACIÓN DEL EXPERIMENTO ¿SE PUEDE LIMPIAR EL AGUA?


Pregunta problemática........................................................................................... 2
Teoría........................................................................................................................ 2
Hipótesis................................................................................................................... 6
Planeación............................................................................................................... 6
Aplicación y desarrollo........................................................................................... 10
Evidencias y observaciones................................................................................. 17
Conclusión.............................................................................................................. 20
Referencias bibliográficas.................................................................................... 22



















PREGUNTA PROBLEMÁTICA.

TEORÍA


PREGUNTA PROBLEMÁTICA
¿Se puede limpiar el agua que ya usamos para lavar los trastes o la ropa?
TEORÍA
Esta parece una pregunta sencilla, sin embargo no lo es, pues para un niño en edad preescolar podría ser confusa, puesto que engloba situaciones que no están al alcance de los ellos en su vida cotidiana, como es la depuración del agua.
Como dice el Programa de estudios 2011:
“Desde edades tempranas, las niñas y los niños se forman ideas propias acerca de su mundo inmediato, tanto el que se refiere a la naturaleza como a la vida social. Estas ideas les ayudan a explicarse aspectos particulares de la realidad y a darle sentido, así como a hacer distinciones fundamentales…” (Básica, 2011)
Sin embargo el proceso de depuración del agua, no está al alcance de los niños pues ellos solo ven desaparecer el agua por las tuberías sin saber a dónde va. Es por esta razón que no tienen un conocimiento tan preciso sobre este proceso.
El docente es el encargado de propiciar un interés en sus alumnos  para investigar sobre temas aún desconocidos o que no se tiene mucho conocimiento de ello. Además de hacer que tengan experiencias enriquecedoras para su aprendizaje, poniéndolo en contacto directo con el fenómeno real; cuando no es posible hacerlo, debemos crear actividades que simulen y lo demuestren de la manera más acercada posible.
Esto permitirá a los niños, darse cuenta de su capacidad de reflexión para entender procesos o situaciones no muy comunes en su cotidianidad, pero que son importantes  y están implícitas en sus actividades.
Es necesario hacer un recorrido de investigación para dar respuesta a esta pregunta. Revisando una página de internet me encontré con esta información:
“Las aguas contaminadas que circulan por una red de alcantarillas, las aguas residuales de origen urbano, doméstico e industrial, han de ser dirigidas hacia una estación depuradora de aguas residuales, o planta de depuración. En la estación depuradora se tratarán las aguas por diversos procesos fisicoquímicos y biológicos, con el objeto de quitarles sus contaminantes, y devolverla a la naturaleza en el mejor estado posible.

La mayor parte de las depuradoras tratan las aguas urbanas y domésticas, pero determinados sectores industriales han de tener su propia depuradora con procesos específicos para sus contaminantes, como es el caso de las farmacéuticas y las plantas químicas.
Desde el punto de vista de la depuración del agua se distinguen, por un lado los contaminantes que están en suspensión o flotación y por otro los que están disueltos en el agua.

El agua contaminada que llega a una planta pasa por diferentes balsas, canales, cisternas y procesos donde recibe distintos tratamientos. Los primeros tratamientos son los físicos. En las primeras balsas se quitan los elementos flotantes gruesos haciendo pasar el agua por rejillas cada vez más pequeñas.

Después, el agua, pasa entonces a una balsa en la que es tratada con bacterias, que la liberan de gran parte de los contaminantes orgánicos, y parte de los minerales. Esta balsa ha de estar bien oxigenada, por lo que tiene mecanismos que mueven el agua y la airean.

El agua puede recibir un tercer tratamiento, especialmente si se pretende utilizar para otros usos. Se trata de tratamientos físico-químicos que varían dependiendo de para qué se requiera el agua: higienización, para a eliminar virus y gérmenes, cloración, rayos ultravioleta, etc.” (La guía de Geografía, 2006)

Es importante que el docente, conozca muy bien el tema que va a presentar, pues si aún tiene dudas sobre él o no investigó a fondo, será imposible que pueda explicarlo o lo hará de una manera incorrecta; esto se convierte en un problema cuando se lo transmite a los niños en edad preescolar,  porque ellos creerán que la información presentada está correcta y cuando descubran que no lo es, habrá una gran confusión en sus conocimientos. Tonucci  dice que si los conceptos complejos de ciencia se presentan al niño como simples se creará una distorsión de los mismos. (Tonucci)
Ahora bien, cuando el tema ya está estudiado por el docente, es necesario adecuarlo o visualizar cómo es la manera en que se lo transmitirá a sus alumnos. Primeramente cuál es el objetivo de la clase, qué competencias y en particular qué aprendizajes esperados desea favorecer, las estrategias que utilizará, los materiales, y por supuesto el lenguaje apropiado.
En ocasiones es necesario dirigirse a libros para niños, libros de experimentos, etc.  Que te puedan dar una orientación acerca de lo que puedes trabajar en el aula. Actividades adecuadas a la edad de los niños, al tema elegido.
Para poder explicar el tema de la depuración del agua, realizaré un experimento que muestre este proceso: filtrar agua con tierra.
La explicación será de una manera más sencilla:
“Cada día usamos litros en agua en diferentes actividades como cocinar, lavar los platos, lavar la ropa. Una vez que hemos acabado, el agua desaparece por las tuberías, pero este no es el final, después se va a un lugar llamado “planta depuradora” donde se limpia con un filtro enorme y se recicla para usarla de nuevo” (Harlow & Sally, 1996)
Debemos propiciar ambientes de aprendizaje, con actividades interesantes para los niños;  creo que la una de las mejores opciones, es la realización de experimentos, pues a los niños les atrae descubrir cosas nuevas, manipular, ser ellos los protagonistas en la actividad. A los niños les gusta aprender ciencia de una manera divertida.


 













APLICACIÓN Y DESARROLLO

APLICACIÓN Y DESARROLLO
Está actividad de experimentación la realice el día miércoles 04 de Junio de 2014, la maestra titular inició con una pequeña actividad de conteo y posteriormente me permitió desarrollar mi planeación.
Hola niños, hoy vamos a realizar un experimento, pero para eso quiero que primero me contesten ¿para qué utilizan el agua?
Britany: para lavarme las manos.
Nahomi: para bañarnos.
Axel: para lavar la ropa.
Erika: para secarme el pelo.
Yo: ¿el agua la usas para secarte el cabello?
Erika: No, la uso para mojármelo (algunos compañeros responden a esta pregunta)
Karla: para tomar agua.
Víctor: ¿Agua, agua sucia? (los niños hacen exclamaciones que parecen sorprenderse ante la pregunta de Víctor)
Karla: no, agua natural
Yo: ¡muy bien! Y ustedes saben ¿qué pasa con el agua, después de que la usan, se bañan o lavan la ropa? ¿A dónde se va esa agua?
Britany: yo sé a dónde maestra, al drenaje.
Isaac: a las tuberías.
Erick: mmm... mm… al drenaje, y luego va, primero baja de la tubería y luego baja al drenaje. También se van al drenaje como chicles.
Karla: por un tubo se va el agua donde haces del baño
Yo: Ok. Como dice Erick, después de usar el agua para lavar los trastes, para lavar la ropa, para lavarse las manos; esa agua que utilizan se va por una tubería y después va al drenaje… pero ¿esta agua ya está sucia verdad?
Britany: Si. No se puede tomar.
Yo: ¿por qué no se puede tomar?
Erick: porque es agua sucia.
Britany: y ya sé por qué también, porque tiene lombrices
Karla: y tiene microbios
Yo: ¿Y qué pasa si se toman esa agua sucia?
Génesis: se enferman y te llevan al doctor
Erick: se mueren
Karla: si toman agua sucia, te salen gusanos en la panza.
Yo: Es cierto todo lo que me dicen, si toman esa agua sucia se pueden enfermar. Pero ¿ustedes creen que esa agua se pueda volver a usar, esa agua que ya usaron para lavar su ropa, para bañarse, creen que se pueda volver a usar?
Niños: No.
Yo: ¿Seguros? ¿Y creen que pueda limpiarse esa agua?
Erick: No porque es agua del drenaje.
Maestra Mónica: ¿Por qué no podría limpiarse? Imagínate, yo uso la lavadora, le pongo agua y se lava toda mi ropa sucia y esa agua sucia ¿creen que se pueda limpiar?
Yo: ¿quién dice que si, quien no?
Maestra Mónica: recuerden que solo estamos pensando hipótesis, solamente estamos dando ideas.
Yo: ¿qué piensan?
Se escucha en el salón de clases que algunos niños dicen que sí y otros que no, platican entre ellos y les pregunto nuevamente.
Yo: ¿Cómo se limpia esa agua?
Alguien responde que en la lavadora, pero le digo que si esa agua que ya usaste se puede limpiar y me contesta que no.
Yo: bueno eso es lo que ustedes piensan, su hipótesis, pero vamos a realizar un experimento para comprobarlo.
Maestra Mónica: se acuerdan lo que hace algunos días de los científicos; ellos primero piensan en la idea, pero no están seguros de sus ideas, entonces cuando quieren estar seguros, lo comprueban y eso es lo que vamos a hacer ahorita.
Yo: Vamos a escribir en el pizarrón “Hipótesis”
Maestra Mónica: A ver cuales letras conocen de esas que la maestra está escribiendo.
Comienzo a escribir la palabra y todos reconocen la letra “h” porque con esa iniciamos a escribir la fecha. Después escribo la letra “i” y pregunto si la conocen, los niños dicen que sí y comienzan a decir palabras con la “i”, además dicen que la tienen en su nombre. Así con cada una de las letras de la palabra hipótesis, los niños la relacionan con otras palabras. Cuando termino de escribir, les pregunto si saben que dice; todos contestan acertadamente y leemos la palabra juntos.
Ahora les digo que vamos a escribir la hipótesis que cada uno tiene acerca de la pregunta: ¿Se puede limpiar el agua que ya usamos para lavar los trastes o la ropa? Les doy un momento para pensar y después pregunto de uno por uno para que no contesten dos veces. Anoto lo que me dicen en el pizarrón.
Contamos el número de personas que creen que se puede limpiar el agua, y los que no. Son 7 y 5 respectivamente. Pido a Isaac que pase al pizarrón a escribir el número 7 y los niños me piden que cierre los ojos y ellos me dicen cuando Isaac termine. Así lo hacemos también con el número 5, los niños escriben correctamente el número.
Erick: les ganamos, somos más
Yo: Si son más Erick, pero aquí no son competencias, vamos a comprobar la hipótesis con un experimento, a ver si lo que ustedes creen es verdadero.
Mientras preparo el material que les voy a entregar la Maestra Mónica les preguntas, ¿Qué son más 7 o 5? ¿Cuál número es mayor?
Erick: El 7
Maestra Mónica: y ¿cuál es el menor? ¿Por qué?
Erick: el 5, porque el 5 está más atrás y el 7 más adelante.
Yo: les voy a decir algo, antes de comenzar a hacer nuestro experimento debemos poner mucha atención. Vayan a su lugar. Para hacer el experimento tenemos que poner mucha atención y seguir los pasos, los pasos tienen que seguirse sino el experimento no va a salir. ¿Ustedes como creen que se puede limpiar el agua?
Britany: No, no se
Erika: cuando alguien usa ensucia el agua, se puede lavar
Yo: ¿se puede lavar el agua?
Varios niños: No…
Estas preguntas me permitieron darme cuenta de los conocimientos de los niños; después iniciamos el experimento y pedí a un niño de cada mesa de trabajo, que contara a los niños de su equipo y me informara para darles los vasos dos para cada uno). Después les entregué el agua, iba nombrando al que estuviera sin hacer desorden, y le pedí que llene su vaso hasta la mitad; para comprobar si sabían hasta donde es la mitad de capacidad les pregunte ¿Te parece que eso sea la mitad? ¿Por qué?, me sorprendió que todos conocieran este concepto.
Posteriormente les entregué un filtro de café y lo acomodé en uno de los vasos; al otro vaso (el que contenía agua) le agregamos un puño de tierra y revolvieron. El siguiente paso es verter un poco de esa agua sucia al filtro de café y observar lo que ocurre.
Los niños estaban muy interesados en este experimento, no sabían qué iba a pasar, pero para darse cuenta observaban detenidamente como el agua traspasaba el filtro de café y caía gota a gota. Hacían el sonido de “point” cada vez que veían una gota caer.
Después de unos minutos el agua termino de caer, y para concluir les hice preguntas ¿cómo se ve el agua que se filtró? ¿Cómo estaba antes? ¿Cómo se ve su filtro? Los niños coincidieron en que el filtro quedó muy sucio, toda la tierra está ahí. El agua está más limpia que cuando tenía la tierra, su color es más claro, por lo tanto concluyen que está limpia.
Yo: entonces con este experimento que descubrimos ¿se puede limpiar el agua o no?
Niños: si se puede
Ahora si viene la explicación, si se puede limpiar porque la tierrita se quedó en el filtro y aunque el agua se vea un poco obscura está más limpia que la del otro vaso.
Erick: luego si le echamos más agua se va a quedar la tierrita.
Yo: Muy bien, entonces como ya vimos el agua se puede limpiar, el agua con la que lavan la ropa, con la que se bañan, si se puede limpiar. Esta agua se va por las tuberías y llega a unos filtros como estos pero grandotes (gigantescos) y limpian el agua para que ustedes la puedan volver a usar. El agua que ustedes ya usaron, se limpia, y luego la vuelven a usar y luego la vuelven a limpiar.
Muy bien ahora, ¿quién acertó en su hipótesis?
Maestra Mónica: Cuando ustedes dijeron si, si se puede, levanten la mano (levantan la mano los 7 niños). Los que dijeron: No, maestra el agua no se puede limpiar, ¿ya cambiaron de opinión? o ¿siguen pensando que no se puede limpiar?
Se escucha en el salón las voces de los niños que dicen: ¡yo si maestra! ¡Sí se puede limpiar!
Maestra Mónica: Muy bien chicos, bajen la mano. Ahora maestra Pao usted ¿Qué sugiere que hagamos con el agua?
Yo: Yo digo que se la echen a las plantitas y árboles para no desperdiciar.
Los niños muy entusiasmados salen a l patio y vacían el agua en la  jardinera que está afuera del salón, les pido que los vasos y el filtro los tiren en el bote de basura.















                                                            





EVIDENCIAS Y OBSERVACIONES

EVIDENCIAS Y OBSERVACIONES

El experimento fue realizado conforme a los pasos, los niños estuvieron muy atentos a las indicaciones y además con mucho entusiasmo. Observaban detenidamente su vaso y los de sus compañeros. También pude notar que los niños participan mucho y comentan lo que están observando, con eso me doy cuenta que la actividad les gustó.
El tiempo y los recursos materiales no causaron ningún contratiempo pues lo planee muy bien y con anticipación lleve los materiales que se iban a usar en este experimento al preescolar.
El único incidente que hubo, fue que Cristian por estar muy inquieto tiró su vaso con agua, la maestra titular le llamó la atención haciéndole ver las consecuencias de no seguir las indicaciones como deben ser. Después de que limpió todo le llenamos nuevamente su vaso con agua, haciendo hincapié en el incidente que provocó y que pudo haber evitado.
Una de las observaciones que los niños me hicieron, fue mi tono de voz, pues en alguna ocasión me dijeron que hablaba muy despacito, les pregunte que si  querían que les hablara más fuerte y respondieron que sí.
La maestra Mónica me dio una recomendación: “procura no levantar tanto la voz, para que no se te haga costumbre, en ocasiones es necesario sobre todo si tienes un tono de voz bajo,  pero es mejor que les hagas ver a los niños, que si no te escuchan es porque ellos están haciendo demasiado ruido (desorden) o porque no te están poniendo atención.
Su comentario me pareció muy acertado; sin embargo para mi próxima Jornada de prácticas, consideraré esta experiencia y usaré un tono de voz más adecuado.


























CONCLUSIONES
La realización de experimentos es una de las mejores maneras de enseñar ciencia a los niños, les interesa, se entusiasman por manipular los materiales, por descubrir que es lo que pasa, por aprender cosas nuevas.
Propiciar en los alumnos un ambiente de reflexión hacia temas del mundo natural, la conservación del ambiente, el cuidado de los recursos naturales es muy gratificante para su futuro. Ellos podrán saber actuar ante diferentes situaciones en su vida cotidiana, si el docente se encarga de guiar sus aprendizajes en el aula con mucho empeño.
Debemos incluir en nuestras planeaciones actividades de experimentación que favorezcan la enseñanza de ciencias, porque aunque se sabe que no es fácil, es una estrategia muy enriquecedora tanto para el docente como para el alumno.
Concluyo con esta idea de Tonucci que me pareció muy interesante:
“Entendemos que hacer ciencia no es conocer la verdad sino intentar conocerla. Por lo tanto debemos propiciar en los niños una actitud de investigación que se funde sobre los criterios de relatividad y no sobre criterios dogmáticos. Esto significa que hay que ayudar a los niños a darse cuenta de que ellos saben, de que ellos también son constructores de teorías y de que es esta teoría la que deben poner en juego para saber si les sirve o si es necesario modificarla para poder dar una explicación a la realidad que los circunda” (Tonucci)





















Bibliografía


Básica, S. d. (2011). Exploración y conocimiento del mundo. En S. d. Básica, Programa de estudio 2011. Guía para la Educadora. Educación Básica. Preescolar (págs. 60-67). México: Secretaría de Educación Pública.

Harlow, R., & Sally, M. (1996). ¡Agua va! En R. Harlow, & M. Sally, BIBLIOTECA DE LOS EXPERIMENTOS (págs. 16-18). León: EVEREST.

La guía de Geografía. (2006). Obtenido de La depuración del agua: http://geografia.laguia2000.com/hidrografia/la-depuracion-del-agua#ixzz34ULhsUgZ

Tonucci, F. (s.f.). El niño y la ciencia. En F. Tonucci.




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